jueves 8 de abril de 2010

Cambio educativo sin educadores: ¿ignorancia o malaleche del gobierno?

Fuente: Publicado en Diario Noticias (Arequipa), el día jueves 8 de abril de 2010

Cambio educativo sin educadores: ¿ignorancia o malaleche del gobierno?

Iván Montes Iturrizaga

Los grupos profesionales desarrollan una serie de estrategias para salvaguardar el ejercicio profesional de cada uno de sus miembros. De esta manera, se protege un ámbito laboral y a la vez se garantiza a los usuarios que las prestaciones están vertebradas por un cuerpo de conocimientos y competencias acordes con la tarea a realizar. Todo esto en un marco ético que procura en última instancia que cualquier profesional contribuya al bienestar de la sociedad.
Para que esto ocurra existen los colegios profesionales con derechos y deberes consagrados desde la Constitución Política de nuestro país. En este sentido, estas instancias están facultadas para establecer los requisitos para poder contar con una licencia (colegiatura) para ejercer en el territorio nacional. Asimismo, desarrollan mecanismos para asegurar que nadie ajeno al gremio pueda usurpar una denominación profesional (profesor, abogado, economista, contador, médico, etc.) que no le corresponde. Esto es un tema vital pues la permeabilidad de las fronteras de un grupo profesional conllevaría a su desaparición progresiva.

Imaginemos que pasaría si es que ya no se necesitaría un título y la correspondiente colegiatura para ejercer la contabilidad o la ingeniería civil. La respuesta es simple: Todo aquel con algo de conocimiento en estos campos se sentiría con el derecho de fungir estas profesiones y por ende ya no tendría ni siquiera sentido ir a una facultad. En otras palabras, una medida de tal tipo estaría atentando directamente contra la legitimidad de cualquier grupo profesional.

Pero esto es lo que actualmente viene pasando en nuestro país. Se acaba de publicar una Ley (Ley Nº 29510) que faculta a personas de otras profesiones al ejercicio de la docencia y que exceptúa el requisito de la Colegiatura. Esto es una cosa de locos. Por un lado, el actual gobierno quiere mejorar la formación de educadores con la acreditación de estas facultades y con la capacitación a gran escala. Pero al mismo tiempo, está matando la carrera de educación con esta malintencionada Ley.

Todos sabemos que necesitamos mejorar la educación y se suponía que estábamos avanzando – así sea con parches y sin visión sistémica - en este camino. Esperamos que el gobierno comprenda que mejorar no significa sepultar esta abnegada e importante actividad profesional que no puede ser ejercida por cualquiera. ¡Mejoremos la educación, pero de la mano con los educadores!